El pasado 19 de diciembre, con una enorme borrasca atravesando la península, nuestro Colegio se disponía a celebrar el ya tradicional Mercadillo Solidario con motivo de la Navidad. Aunque la intensa lluvia provocó que los stands tuvieran que ser montados en el interior del colegio, el mal tiempo no impidió la celebración del mercadillo en sí, ni tampoco la gran afluencia de familiares que con su generosidad alcanzaron los 950€ de recaudación.

Desde bien temprano, las madres colaboradoras ayudaron con maestría a decorar los puestos de cada curso. A las 12 de la mañana se abrieron las puertas del centro y el coro dio la bienvenida a los asistentes cantando junto al Belén, y a continuación se dio el pistoletazo de salida a la venta de los objetos que con tanto cariño había preparado el alumnado durante semanas. En esta edición del mercadillo se ha vendido prácticamente la totalidad de los objetos a la venta, y los asistentes pudieron adquirir adornos navideños de todo tipo (coronas de Navidad, hermosos centros de mesa, adornos para el árbol, portavelas, tarjetas y caligramas), así como deliciosas galletas, altavoces para el móvil con material reciclado o jabones con aceite reutilizado.

Este mercadillo ha sido doblemente solidario: por un lado, los casi mil euros recaudados son una cuantiosa aportación destinada a la labor misionera de las Hijas de la Caridad en Túnez, y con ello nuestro colegio quiere poner el hincapié en una visión de la Navidad que no puede pasar por alto a los humildes, los más necesitados, y a quienes trabajan por ellos. Pero por otro lado, nuestro mercadillo fue solidario con el medio ambiente: muchos de los objetos puestos a la venta estaban realizados a partir de materiales reciclados, evitando el uso de plásticos y de adornos perecederos que nos incitan a comprar más y más cada año. Nuestros alumnos, con sus elaboraciones, nos dan un importante mensaje: en Navidad, época plagada de consumismo, es más importante compartir aquello que se hace con las manos y se regala con el corazón.

Gracias a las madres colaboradoras que estuvieron al frente de los puestos, gracias a los alumnos y alumnas que se esfuerzan en elaborar recuerdos tan entrañables, gracias a los profesores por su implicación, y por supuesto, gracias a los participantes por su inmensa generosidad. Gracias, familias: entre todos hicimos que fuera una edición del mercadillo exitosa pese a la lluvia, le pusimos al mal tiempo buena cara y disfrutamos de una mañana de convivencia y de solidaridad.